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San Andrés avanza entre resultados y desafíos: el balance de una administración que apuesta por transformar el territorio

  • Foto del escritor: Prego Nerosai
    Prego Nerosai
  • hace 6 días
  • 3 Min. de lectura

En un escenario cargado de simbolismo y balance institucional, la administración departamental del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina presentó su rendición de cuentas, marcando un punto clave en la mitad de su periodo constitucional. Más que un acto protocolario, el informe se convirtió en una radiografía del presente del territorio: avances significativos, obras visibles y desafíos que siguen marcando la agenda pública.

Un balance con cifras y emociones

El discurso, que combinó elementos personales con un enfoque técnico, dejó claro un mensaje central: el departamento avanza. Según el balance oficial, durante la vigencia 2025 se alcanzó un 80% de cumplimiento de las metas del Plan de Desarrollo, un indicador que refleja una ejecución positiva en términos administrativos.

Sin embargo, más allá de los números, el mensaje apuntó a una visión de territorio: un archipiélago que busca transformarse desde la infraestructura, pero también desde lo social.

“No somos nada como administración si no trabajamos por el bienestar de la ciudadanía”, fue una de las frases que marcó el tono del informe.

Obras que buscan cambiar realidades

Uno de los ejes centrales de la rendición fue la infraestructura. La administración destacó la ejecución de más de 50 obras entre finalizadas y en ejecución, muchas de ellas enfocadas en espacios comunitarios, educación, deporte y movilidad.

Entre los proyectos más relevantes se encuentran:

La puesta en marcha del Colegio Industrial renovado

La recuperación de escenarios deportivos como Simpson Well, Claymount y Pepper Hill

La pavimentación de vías clave como Brooks Hill y avenidas estratégicas

La modernización del alumbrado público en distintos sectores

La intervención de parques emblemáticos como Las Palmas y Barracuda

A esto se suma el avance en obras de gran impacto social como el Centro de Bienestar Animal (99%), el hub de innovación (95%), el centro de discapacidad (80%) y la fase 1 del hospital, que ya supera el 80% de ejecución.

Estas intervenciones no solo representan inversión física, sino que —según la administración— buscan generar entornos más seguros, ordenados y con mejor calidad de vida.

Recuperar lo abandonado: una apuesta clave

Un elemento recurrente en el informe fue la recuperación de obras inconclusas o abandonadas durante años. Infraestructuras como el Fisherman Place, el CEMET, el CDI de Picnic o el CUAD de Little Dolphin fueron retomadas y reactivadas.

Esta estrategia no solo implica eficiencia en el uso de recursos, sino también una narrativa política: rescatar proyectos olvidados para devolverles utilidad social.

Inversión social: el otro frente de trabajo

Más allá del cemento y el concreto, la administración enfatizó el impacto social de su gestión. Programas dirigidos a diferentes grupos poblacionales marcaron la agenda:

3.900 estudiantes beneficiados con uniformes escolares

Programas pedagógicos como Brújula en más de 20 sectores

Participación de población con discapacidad en eventos como las olimpiadas FIDES

Fortalecimiento de programas para adultos mayores

En materia de salud, se destacó una inversión superior a 8.500 millones de pesos, junto con avances en saneamiento fiscal de la ESE departamental y la adquisición de equipos biomédicos.

Turismo y deporte: motores del crecimiento

El informe también resaltó la articulación entre turismo y deporte como estrategia de desarrollo económico. Eventos internacionales como el Ironman y el Oceanman impulsaron la llegada de visitantes, contribuyendo a que el archipiélago superara el millón 127 mil turistas en 2025.

Cada atleta, según datos oficiales, llegó acompañado en promedio por 3.8 personas, lo que evidencia el impacto multiplicador de estas iniciativas en la economía local.

Seguridad y tecnología: una apuesta por la modernización

En el frente de seguridad, la administración anunció la modernización de capacidades operativas con:

Nuevos vehículos, botes y equipos

Implementación de tecnología con drones y reconocimiento facial

El proyecto “SAI Inteligente” como eje de vigilancia y control

Estas acciones buscan responder a uno de los principales retos del territorio: garantizar la seguridad en un contexto de crecimiento turístico y urbano.

El reto sigue: equilibrio entre lo social y lo estructural

Aunque el balance es positivo, la propia administración reconoce que persisten desafíos importantes. Problemas estructurales, limitaciones presupuestales y recortes en transferencias nacionales siguen siendo factores que condicionan la gestión.

El gran desafío, según lo expuesto, es mantener el equilibrio entre la inversión en infraestructura y el fortalecimiento del tejido social.

Un mensaje final: construir desde el propósito

La rendición cerró con un mensaje que va más allá de la gestión pública: la idea de que cada obra tiene un propósito y un impacto humano.

“No son solo obras, son obras con alma que transforman vidas”.

En un territorio con particularidades geográficas, sociales y económicas como San Andrés, Providencia y Santa Catalina, ese enfoque puede ser clave para consolidar procesos de cambio sostenibles.

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