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Comunidad raizal lidera proceso de declaratoria de Paisaje Cultural en el Archipiélago.

  • Foto del escritor: Prego Nerosai
    Prego Nerosai
  • 28 abr
  • 2 Min. de lectura

San Andrés, Providencia y Santa Catalina avanzan en la construcción colectiva de su declaratoria como Paisaje Cultural, un proceso que busca reconocer, proteger y visibilizar la riqueza histórica, territorial y cultural del pueblo isleño.

Durante el más reciente encuentro participativo, realizado el pasado fin de semana, se desarrolló la segunda mesa de trabajo comunitario, centrada en un ejercicio de cartografía social que permitió a los asistentes identificar elementos clave del patrimonio local.

Cartografía del territorio y la memoria

En este taller, miembros de la comunidad participaron activamente ubicando en mapas del archipiélago:

Manifestaciones culturales

Lugares emblemáticos

Sectores tradicionales

Toponimia ancestral

Este ejercicio permitió consolidar un primer insumo técnico y social, construido desde el conocimiento directo del territorio por parte de sus habitantes.

“Lo que hicimos fue identificar todo aquello que como pueblo consideramos parte de nuestro patrimonio y ubicarlo en el mapa de San Andrés y Providencia”, explicó una de las participantes del proceso.

La comunidad, eje central del proceso

Uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa es la participación activa de la comunidad raizal, considerada la columna vertebral del proceso.

Los organizadores destacan que una declaratoria de esta magnitud no puede construirse desde visiones externas, sino desde la experiencia, la memoria y la identidad de quienes habitan el territorio.

“Es la comunidad la que conoce esas manifestaciones, esos lugares, esos sitios. No podemos pretender construir este proceso con insumos de personas ajenas”, señalaron durante el encuentro.

Invitación abierta a seguir participando

El proceso de declaratoria continúa con nuevas mesas y talleres participativos que se desarrollarán tanto en San Andrés como en Providencia.

Desde la organización se hizo un llamado a toda la comunidad para vincularse activamente:

“Este proyecto es para nosotros, de nosotros y debe ser hecho por nosotros”.

La participación ciudadana será clave para consolidar un documento que represente fielmente la identidad cultural del archipiélago y siente las bases para su protección como patrimonio.

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